martes, 11 de mayo de 2010

11 de Mayo: Día del Himno Nacional Argentino


La historia de nuestro Himno Nacional se remonta al 6 de Marzo de 1813 cuando la Asamblea General Constituyente encomendó al Doctor Vicente López y Planes la composición de una canción patriótica. Estos versos se oyeron por primera vez en la reunión que se realizó en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson. Miguel de Luca recitó el poema y Blas Parera ejecutó en su clavicordio la música que había compuesto para esa ocasión. Todo el auditorio aplaudió y felicitó a los autores del Himno. El 11 de mayo del mismo año , la Soberana Asamblea aprobó los versos compuestos por López , y unos días después la música que compuso Blas Parera. Además, dispuso que fuera la única canción que se entonara en los actos públicos. El poema original escrito por su autor y la partitura se han perdido. La versión que cantamos hoy es la que escribió el compositor Jaun Pedro Esnaola en 1860.
Entonemos nuestro Himno con fervor , con emoción porque representa a nuestra querida Patria, la que nosotros construimos cada día con nuestro accionar. Respetemos al Himno, porque además es junto con nuestra Bandera y Escudo, un Símbolo Nacional.

lunes, 10 de mayo de 2010

Salida de 1° grado al Regimiento Patricios


Visitamos el Regimiento Patricios invitados por Jardín. Pudimos ver una bellísima e interesante recreación de parte de nuestra Historia que abarcó desde la Batalla de Campichuelo hasta los Sucesos de Mayo.

Srita. Roxana

sábado, 1 de mayo de 2010

Día de la Constitución Nacional


El 1° de mayo de 1853 el Congreso Constituyente de Santa Fe aprobó la Constitución de la Confederación Argentina.

La Constitución Nacional es la madre de todas las leyes. Es decir que todo el ordenamiento jurídico de la Nación debe estar en concordancia con ella, tanto en su contenido como en su procedimiento de sanción y sanción, para poder aplicarse.

1° de Mayo: Día del Trabajador



En noviembre de 1884 se celebró en Chicago el IV Congreso de la American Federation of Labor, en el que se propuso que a partir del 1º de mayo de 1886 se obligaría a los patronos a respetar la jornada de 8 horas y, si no, se iría a la huelga.
En 1886, el Presidente de los Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo las 8 horas de trabajo diarias. Como esta ley no se cumplió las organizaciones laborales y sindicales de Estados Unidos se movilizaron. Llegada la fecha, los obreros se organizaron y paralizaron el país productivo con más de cinco mil huelgas.
El episodio más famoso de esta lucha fue el funesto incidente de mayo de 1886 en la Haymarket Square de Chicago: durante una manifestación contra la brutal represión de una reciente huelga una bomba provocó la muerte de varios policías. Aunque nunca se pudo descubrir quién fue el responsable de este atentado, cuatro líderes anarquistas fueron acusados, juzgados sumariamente y ejecutados.
En julio de 1889, la Segunda Internacional instituyó el "Día Internacional del Trabajador" para perpetuar la memoria de los hechos de mayo de 1886 en Chicago. Esta reivindicación fue emprendida por obreros norteamericanos e, inmediatamente, adoptada y promovida por la Asociación Internacional de los Trabajadores, que la convirtió en demanda común de la clase obrera de todo el mundo.
El Congreso de París de la Segunda Internacional acordó celebrar el "Día del Trabajador" el 1º de mayo de cada año.
Desde 1890, los partidos políticos y los sindicatos integrados en la Internacional han dirigido manifestaciones de trabajadores en diversos países en petición de la jornada de 8 horas y como muestra de fraternidad del proletariado internacional.
Este origen reivindicativo y de lucha obrera se asocia con el 1º de mayo, cuya celebración ha pasado por diversos avatares según el país y su régimen político. En la actualidad, casi todos los países democráticos lo festejan, mientras que los sindicatos convocan a manifestaciones y realizan muestras de hermandad.
En 1954, la Iglesia católica, bajo el mandato de Pío XII, apoyó tácitamente esta jornada proletaria, al declarar ese día como festividad de San José obrero.
Durante el siglo XX, los progresos laborales se fueron acrecentando con leyes para los trabajadores, para otorgarles derechos de respeto, retribución y amparo social.
En Argentina, entre las leyes sociales, se pueden citar: la ley 4661 de descanso dominical; la ley 9688, que establece la obligación de indemnizar los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales aunque no medie culpa patronal; la ley 11.544, que limita la jornada laboral a 8 horas y la "Ley de despido", que trata del preaviso y de las indemnizaciones correspondientes.
En nuestro país el 1º de mayo es feriado nacional por la Ley 21329 de Feriados Nacionales y Días no Laborables.

La imagen corresponde al cuadro "Aguafuerte" de Quinquela Martín